Grandes Hombres Vemos... Perversiones No Sabemos
viernes, 11 de mayo de 2012
miércoles, 24 de agosto de 2011
martes, 23 de agosto de 2011
lunes, 22 de agosto de 2011
domingo, 21 de agosto de 2011
sábado, 20 de agosto de 2011
viernes, 19 de agosto de 2011
jueves, 18 de agosto de 2011
Grandes Hombres Vemos... CONACULTA
http://www.conaculta.gob.mx/sala_prensa_detalle.php?id=14939
SALA DE PRENSA
Artes escénicas
15 de agosto de 2011
INICIA TEMPORADA GRANDES HOMBRES VEMOS. PERVERSIONES NO SABEMOS EN EL TEATRO COYOACÁN
Comunicado No. 1645
***La obra muestra un hipotético diálogo entre Charles Darwin y Sigmund Freud a través de dos pacientes de un hospital psiquiátrico
***La comedia, que se presenta los viernes a las 20:30 horas, contiene referencias a artistas y pensadores de la talla de Albert Einstein, Ludwig van Beethoven y Sor Juana Inés de la Cruz
¿Qué pasaría si Charles Darwin y Sigmund Freud estuvieran confrontados por su sexualidad? ¿Cómo y cuáles serían las características de sus discusiones si estuvieran reunidos en un mismo espacio?
La respuesta está en la obra Grandes hombres vemos. Perversiones no sabemos que inició temporada la noche del viernes 12 de agosto en el Teatro Coyoacán ante un público que rió y observó las meditaciones de dos personas en apariencia carentes de salud mental.
Se trata de una comedia, bajo la dirección de Octavio Salazar-Villava y con las actuaciones de Al Castillo y Ramón Sámano, en la que dos pacientes de un hospital psiquiátrico juegan a interpretar los roles de Sigmund Freud y Charles Darwin para discutir su interés por la ciencia y el comportamiento humano.
También participa la coreógrafa Klaudia Casillas, quien interpreta a una enfermera gruñona que sin necesidad de diálogos completa el cuadro para ofrecer a los pacientes sus respectivos medicamentos y ubicar el contexto en el que se encuentran.
Las teorías del autor de El origen de la especies y del padre del psicoanálisis se presentan de una forma ágil y divertida para llegar al tema de sexualidad infantil y su influencia en el desarrollo de la personalidad de los seres humanos.
Personajes un tanto esquizofrénicos, obsesivos, reprimidos sexuales, histéricos y referencias a artistas y científicos fundamentales en la historia a nivel mundial como Albert Einstein, Ludwig van Beethoven y Sor Juana Inés de la Cruz, se hacen presentes en el montaje que se desarrolla en la habitación de un hospital.
En un diálogo que invita a los espectadores a la reflexión, Freud y Darwin definen el inconsciente, el origen del tótem y su relación con la figura paterna y explican la forma en que el niño utiliza su sexualidad, no sólo como fuente de placer, sino también como fuente de conocimiento; además de concluir que la diversidad que se observa en la naturaleza se debe a las modificaciones acumuladas por la evolución a lo largo de distintas generaciones.
De manera adicional, Darwin será sometido a una sesión de psicoanálisis para descubrir rasgos y traumas de su infancia, junto con una especial relación con su padre y abuelo, tras la muerte de su madre.
El texto fue escrito por el compositor Marcos Lifshitz, quien nuevamente vuelve a trabajar con el director Octavio Salazar, después de llevar a escena el musical Frida, un canto a la vida.
Con el apoyo de Nosotros Hacemos Teatro A.C. bajo la producción de Intime Entertainment, Grandes hombres vemos. Perversiones no sabemos se presenta todos los viernes a las 20:30 horas en el Teatro Coyoacán ubicado en Héroes del 47 No. 122 en Coyoacán, a media cuadra de División del Norte.
CGP México / Distrito Federal
SALA DE PRENSA
Artes escénicas
15 de agosto de 2011
INICIA TEMPORADA GRANDES HOMBRES VEMOS. PERVERSIONES NO SABEMOS EN EL TEATRO COYOACÁN
Comunicado No. 1645
***La obra muestra un hipotético diálogo entre Charles Darwin y Sigmund Freud a través de dos pacientes de un hospital psiquiátrico
***La comedia, que se presenta los viernes a las 20:30 horas, contiene referencias a artistas y pensadores de la talla de Albert Einstein, Ludwig van Beethoven y Sor Juana Inés de la Cruz
¿Qué pasaría si Charles Darwin y Sigmund Freud estuvieran confrontados por su sexualidad? ¿Cómo y cuáles serían las características de sus discusiones si estuvieran reunidos en un mismo espacio?
La respuesta está en la obra Grandes hombres vemos. Perversiones no sabemos que inició temporada la noche del viernes 12 de agosto en el Teatro Coyoacán ante un público que rió y observó las meditaciones de dos personas en apariencia carentes de salud mental.
Se trata de una comedia, bajo la dirección de Octavio Salazar-Villava y con las actuaciones de Al Castillo y Ramón Sámano, en la que dos pacientes de un hospital psiquiátrico juegan a interpretar los roles de Sigmund Freud y Charles Darwin para discutir su interés por la ciencia y el comportamiento humano.
También participa la coreógrafa Klaudia Casillas, quien interpreta a una enfermera gruñona que sin necesidad de diálogos completa el cuadro para ofrecer a los pacientes sus respectivos medicamentos y ubicar el contexto en el que se encuentran.
Las teorías del autor de El origen de la especies y del padre del psicoanálisis se presentan de una forma ágil y divertida para llegar al tema de sexualidad infantil y su influencia en el desarrollo de la personalidad de los seres humanos.
Personajes un tanto esquizofrénicos, obsesivos, reprimidos sexuales, histéricos y referencias a artistas y científicos fundamentales en la historia a nivel mundial como Albert Einstein, Ludwig van Beethoven y Sor Juana Inés de la Cruz, se hacen presentes en el montaje que se desarrolla en la habitación de un hospital.
En un diálogo que invita a los espectadores a la reflexión, Freud y Darwin definen el inconsciente, el origen del tótem y su relación con la figura paterna y explican la forma en que el niño utiliza su sexualidad, no sólo como fuente de placer, sino también como fuente de conocimiento; además de concluir que la diversidad que se observa en la naturaleza se debe a las modificaciones acumuladas por la evolución a lo largo de distintas generaciones.
De manera adicional, Darwin será sometido a una sesión de psicoanálisis para descubrir rasgos y traumas de su infancia, junto con una especial relación con su padre y abuelo, tras la muerte de su madre.
El texto fue escrito por el compositor Marcos Lifshitz, quien nuevamente vuelve a trabajar con el director Octavio Salazar, después de llevar a escena el musical Frida, un canto a la vida.
Con el apoyo de Nosotros Hacemos Teatro A.C. bajo la producción de Intime Entertainment, Grandes hombres vemos. Perversiones no sabemos se presenta todos los viernes a las 20:30 horas en el Teatro Coyoacán ubicado en Héroes del 47 No. 122 en Coyoacán, a media cuadra de División del Norte.
CGP México / Distrito Federal
miércoles, 17 de agosto de 2011
Grandes Hombres Vemos... NOTIMEX
http://www.notimex.com.mx/
Estrenarán "Grandes hombres vemos. Perversiones no sabemos"
Notimex
2011-07-26 15:02:00
(Ampliación)
México, 26 Jul. (Notimex).- Una comedia que aborda la dura temática de la historia individual y colectiva de la sexualidad, se plasma en la obra teatral "Grandes hombres vemos. Perversiones no sabemos", que bajo la dirección de Octavio Salazar-Villava, se estrenará en el Teatro Coyoacán, el 12 de agosto próximo.
La puesta en escena, donde actuarán Al Castillo y Ramón Sámano, se presentará todos los viernes, bajo los auspicios de Nosotros Hacemos Teatro y con la producción de Intime Entertainment.
En un comunicado, los organizadores dieron a conocer que es una comedia ágil, que aborda la sexualidad, que hace digeribles las teorías de Charles Darwin y de Sigmund Freud, a través del desfile de una serie de personajes históricos y un tanto histéricos.
Al Castillo nos lleva de la mano, y de la risa, en un recorrido por la esquizofrenia, la represión sexual, las teorías de Darwin y otros grandes hombres y alguna mujer, logrando mantenernos pendientes de cada uno de sus actos a lo largo de 70 minutos de carcajada y reflexión, extraña combinación de excelentes resultados.
En escena lo acompaña el actor dramático Ramón Sámano, quien es una revelación en su versión de un doctor que cree ser Sigmund Freud.
Sámano logra seguir la vertiginosa creatividad de Castillo, creando un diálogo ameno, emotivo y cargado de sentido, aportando mucho a esta hilarante obra.
Dirigida por Octavio Salazar-Villava, quien por segunda vez aborda un texto de Marcos Lifshitz, pues esta dupla ya realizó anteriormente el legendario montaje de "Frida, un canto a la vida", el musical sobre la vida de la artista plástica.
Completa el cuadro la coreógrafa Klaudia Casillas, quien no sólo asiste el montaje, sino que apoya en escena a los dos actores, apareciendo como una muda enfermera.
No se sabe cuándo dicha pieza teatral dejará de representarse.
NTX/LGZ/AQF/NMN
Estrenarán "Grandes hombres vemos. Perversiones no sabemos"
Notimex
2011-07-26 15:02:00
(Ampliación)
México, 26 Jul. (Notimex).- Una comedia que aborda la dura temática de la historia individual y colectiva de la sexualidad, se plasma en la obra teatral "Grandes hombres vemos. Perversiones no sabemos", que bajo la dirección de Octavio Salazar-Villava, se estrenará en el Teatro Coyoacán, el 12 de agosto próximo.
La puesta en escena, donde actuarán Al Castillo y Ramón Sámano, se presentará todos los viernes, bajo los auspicios de Nosotros Hacemos Teatro y con la producción de Intime Entertainment.
En un comunicado, los organizadores dieron a conocer que es una comedia ágil, que aborda la sexualidad, que hace digeribles las teorías de Charles Darwin y de Sigmund Freud, a través del desfile de una serie de personajes históricos y un tanto histéricos.
Al Castillo nos lleva de la mano, y de la risa, en un recorrido por la esquizofrenia, la represión sexual, las teorías de Darwin y otros grandes hombres y alguna mujer, logrando mantenernos pendientes de cada uno de sus actos a lo largo de 70 minutos de carcajada y reflexión, extraña combinación de excelentes resultados.
En escena lo acompaña el actor dramático Ramón Sámano, quien es una revelación en su versión de un doctor que cree ser Sigmund Freud.
Sámano logra seguir la vertiginosa creatividad de Castillo, creando un diálogo ameno, emotivo y cargado de sentido, aportando mucho a esta hilarante obra.
Dirigida por Octavio Salazar-Villava, quien por segunda vez aborda un texto de Marcos Lifshitz, pues esta dupla ya realizó anteriormente el legendario montaje de "Frida, un canto a la vida", el musical sobre la vida de la artista plástica.
Completa el cuadro la coreógrafa Klaudia Casillas, quien no sólo asiste el montaje, sino que apoya en escena a los dos actores, apareciendo como una muda enfermera.
No se sabe cuándo dicha pieza teatral dejará de representarse.
NTX/LGZ/AQF/NMN
martes, 16 de agosto de 2011
Grandes Hombres Vemos... Criterio
http://www.criteriohidalgo.com/notas.asp?id=53785
Se prepara Teatro Coyoacán para recibir “Grandes hombres vemos...”
[Foto: Especial]
Jueves, 14 de Julio de 2011
Por: Notimex
Dirigida por Octavio Salazar-Villava, quien por segunda vez aborda un texto de Marcos Lifshitz, la hilarante comedia “Grandes hombres vemos… perversiones no sabemos” alista temporada en el Teatro Coyoacán.
La obra, que tendrá funciones todos los viernes a partir del 12 de agosto, cuenta con las actuaciones de Al Castillo y Ramón Sámano, quienes abordan la dura temática de la historia individual y colectiva de la sexualidad.
Es una comedia ágil que hace digeribles las teorías de Charles Darwin y de Sigmund Freud, a través de un desfile de personajes “históricos” y un tanto “histéricos”, caracterizados magistralmente por Al Castillo, quien ha sido llamado “el caballero del humor”.
Participa también el actor Ramón Sámano, quien es una muy agradable revelación en su versión de un doctor que cree ser Sigmund Freud. Sámano logra seguir la vertiginosa creatividad de Castillo, creando un diálogo ameno, emotivo y cargado de sentido.
Asimismo, cuentan con la coreógrafa Klaudia Casillas, quien no sólo asiste el montaje sino que apoya en escena a los dos actores apareciendo como una muda enfermera.
Al Castillo (Charles Darwin) lleva al público de la mano y de la risa, en un recorrido por la esquizofrenia, la represión sexual, las teorías de Darwin y otros grandes hombres y alguna mujer, logrando mantenerlo pendiente de cada uno de sus actos a lo largo de 60 minutos de carcajada y reflexión.
Ello pudo ser constatado por el público que llegó hasta el Teatro Coyoacán ayer y gozó plenamente la función especial que se realizó de esta comedia.
Se prepara Teatro Coyoacán para recibir “Grandes hombres vemos...”
[Foto: Especial]
Jueves, 14 de Julio de 2011
Por: Notimex
Dirigida por Octavio Salazar-Villava, quien por segunda vez aborda un texto de Marcos Lifshitz, la hilarante comedia “Grandes hombres vemos… perversiones no sabemos” alista temporada en el Teatro Coyoacán.
La obra, que tendrá funciones todos los viernes a partir del 12 de agosto, cuenta con las actuaciones de Al Castillo y Ramón Sámano, quienes abordan la dura temática de la historia individual y colectiva de la sexualidad.
Es una comedia ágil que hace digeribles las teorías de Charles Darwin y de Sigmund Freud, a través de un desfile de personajes “históricos” y un tanto “histéricos”, caracterizados magistralmente por Al Castillo, quien ha sido llamado “el caballero del humor”.
Participa también el actor Ramón Sámano, quien es una muy agradable revelación en su versión de un doctor que cree ser Sigmund Freud. Sámano logra seguir la vertiginosa creatividad de Castillo, creando un diálogo ameno, emotivo y cargado de sentido.
Asimismo, cuentan con la coreógrafa Klaudia Casillas, quien no sólo asiste el montaje sino que apoya en escena a los dos actores apareciendo como una muda enfermera.
Al Castillo (Charles Darwin) lleva al público de la mano y de la risa, en un recorrido por la esquizofrenia, la represión sexual, las teorías de Darwin y otros grandes hombres y alguna mujer, logrando mantenerlo pendiente de cada uno de sus actos a lo largo de 60 minutos de carcajada y reflexión.
Ello pudo ser constatado por el público que llegó hasta el Teatro Coyoacán ayer y gozó plenamente la función especial que se realizó de esta comedia.
lunes, 15 de agosto de 2011
Grandes Hombres Vemos... El Universal
http://www.eluniversal.com.mx/espectaculos/106280.html
LOCOS. Ramón Sámano y Al Castillo dan vida a dos internos en un manicomio
(Foto: TANYA GUERRERO / EL UNIVERSAL )
Martes 09 de agosto de 2011 Sughey Baños | El Universalaridiana.banos@eluniversal.com.mx
El encuentro de Freud y Darwin en la sala de un hospital psiquiátrico generará un interesante debate acerca del sentido de la vida, el objetivo de la sexualidad y la existencia de Dios, en una comedia sui generis, Grandes hombres vemos... perversiones no sabemos, que iniciará temporada a partir de este 12 de agosto, a las 20:30 horas, en el Teatro Coyoacán.
El elenco está integrado por Ramón Sámano y Al Castillo, quienes dan vida a dos sujetos que creen ser Freud y Darwin respectivamente, porque hay que aclarar que no son los personajes históricos, como explica Castillo, ya que los personajes dan su propia interpretación de las teorías de esto dos genios.
“Están construidos los personajes con base en las perturbaciones mentales de ambos, hicimos un perfil psicológico y patológico de los dos, y de alguna forma esto permitió acercarnos al texto y los personajes de una manera más profunda, pero además nos abre a un campo más jocoso donde la gente pueda disfrutar al ver esta obra”, explica el director Octavio Salazar.
Ramón Sámano y Al Castillo explican que, si existe alguna relación entre ellos y sus personajes, pudiera ser en la pasión y la locura, y esa opinión la comparte comparte el director, quien además dijo que su elección de los actores para la historia fue primeramente su voz, pero se sorprendió mucho con su capacidad interpretativa.
Entre risas el director explica que esta obra del escritor Marcos Lifshitz era en realidad un texto muy serio y denso por su temática, donde se encuentran el psicoanálisis y la teología, pero él se tomó la libertad de hacerle una adaptación mucho más ligera y divertida.
Recuerda que cuando hicieron el preestreno hace unos días, el autor estuvo presente e ignoraba el camino que había tomado su obra.
Al final, este personaje subió al escenario y expresó: “Sólo quiero decir que yo escribí una obra seria”, desatando las carcajadas de los presentes y de la propia compañía.
Más allá de la psique
Al Castillo explica que además de abordar cuestiones a nivel individuo, también se tocan puntos que involucran a toda la sociedad. “Se hace una fuerte critica al entorno que el ser humano se ha creado para sí mismo y para el resto de la gente, y dónde estamos gracias a eso”, comenta.
Parte de esa crítica se enfoca a la intolerancia a las nuevas ideas que, como explica Al Castillo “creo que los seres revolucionarios e innovadores son profundamente castigados por la sociedad y por las instituciones, como puede ser la Iglesia”, y él lo pone muy claro en escena gracias a su personaje, el cual sufre esquizofrenia y trae a la historia personajes como Galileo Galilei, Sor Juana, Albert Einstein.
El hecho de que la trama transcurra en un manicomio tiene su porqué: “La idea de la obra es que el psiquiátrico es el planeta, donde todos estamos encerrados y estamos muy locos todos, porque hay cosas que son muy evidentes y claras, y sin embargo nada pasa, seguimos por la misma ruta de autodestrucción”, dice Octavio Salazar. Grandes hombres vemos... perversiones no sabemos, permanecerá hasta noviembre.
LOCOS. Ramón Sámano y Al Castillo dan vida a dos internos en un manicomio
(Foto: TANYA GUERRERO / EL UNIVERSAL )
Martes 09 de agosto de 2011 Sughey Baños | El Universalaridiana.banos@eluniversal.com.mx
El encuentro de Freud y Darwin en la sala de un hospital psiquiátrico generará un interesante debate acerca del sentido de la vida, el objetivo de la sexualidad y la existencia de Dios, en una comedia sui generis, Grandes hombres vemos... perversiones no sabemos, que iniciará temporada a partir de este 12 de agosto, a las 20:30 horas, en el Teatro Coyoacán.
El elenco está integrado por Ramón Sámano y Al Castillo, quienes dan vida a dos sujetos que creen ser Freud y Darwin respectivamente, porque hay que aclarar que no son los personajes históricos, como explica Castillo, ya que los personajes dan su propia interpretación de las teorías de esto dos genios.
“Están construidos los personajes con base en las perturbaciones mentales de ambos, hicimos un perfil psicológico y patológico de los dos, y de alguna forma esto permitió acercarnos al texto y los personajes de una manera más profunda, pero además nos abre a un campo más jocoso donde la gente pueda disfrutar al ver esta obra”, explica el director Octavio Salazar.
Ramón Sámano y Al Castillo explican que, si existe alguna relación entre ellos y sus personajes, pudiera ser en la pasión y la locura, y esa opinión la comparte comparte el director, quien además dijo que su elección de los actores para la historia fue primeramente su voz, pero se sorprendió mucho con su capacidad interpretativa.
Entre risas el director explica que esta obra del escritor Marcos Lifshitz era en realidad un texto muy serio y denso por su temática, donde se encuentran el psicoanálisis y la teología, pero él se tomó la libertad de hacerle una adaptación mucho más ligera y divertida.
Recuerda que cuando hicieron el preestreno hace unos días, el autor estuvo presente e ignoraba el camino que había tomado su obra.
Al final, este personaje subió al escenario y expresó: “Sólo quiero decir que yo escribí una obra seria”, desatando las carcajadas de los presentes y de la propia compañía.
Más allá de la psique
Al Castillo explica que además de abordar cuestiones a nivel individuo, también se tocan puntos que involucran a toda la sociedad. “Se hace una fuerte critica al entorno que el ser humano se ha creado para sí mismo y para el resto de la gente, y dónde estamos gracias a eso”, comenta.
Parte de esa crítica se enfoca a la intolerancia a las nuevas ideas que, como explica Al Castillo “creo que los seres revolucionarios e innovadores son profundamente castigados por la sociedad y por las instituciones, como puede ser la Iglesia”, y él lo pone muy claro en escena gracias a su personaje, el cual sufre esquizofrenia y trae a la historia personajes como Galileo Galilei, Sor Juana, Albert Einstein.
El hecho de que la trama transcurra en un manicomio tiene su porqué: “La idea de la obra es que el psiquiátrico es el planeta, donde todos estamos encerrados y estamos muy locos todos, porque hay cosas que son muy evidentes y claras, y sin embargo nada pasa, seguimos por la misma ruta de autodestrucción”, dice Octavio Salazar. Grandes hombres vemos... perversiones no sabemos, permanecerá hasta noviembre.
domingo, 14 de agosto de 2011
Grandes Hombres Vemos... El Universal
http://www.eluniversal.com.mx/espectaculos/106419.html
DARWIN CONTRA FREUD, EN TEATRO
Domingo 14 de agosto de 2011 El Universal
Con dos personajes claves de la historia, Charles Darwin y Sigmund Freud, quienes tratan de explicar sus particulares teorías sobre la vida, sin dejar de lado la sexualidad, anoche inició temporada la pieza teatral Grandes hombres vemos... Perversiones no sabemos, en el Teatro Coyoacán.
Bajo la dirección de Octavio Salazar, la obra es actuada por Ramón Sámano y Al Castillo, quienes ofrecen una divertida comedia que se sitúa en un cuarto de un hospital psiquiátrico, donde los personajes creen ser Darwin y Freud, por lo que enfrentan sus posturas sobre la vida y la sexualidad.
Una escenografía sencilla y bien cuidada, integrada por dos camas, ventanas simuladas y dos portafolios, fue el elemento de apoyo de los actores, quienes interpretaron a dos personalidades del intelecto universal, aunque salpicados de sentido del humor.
La historia aborda a un Freud que trata a su paciente, Darwin, a través de terapias, en las cuales el segundo le confiesa que la sexualidad la conoció desde que era pequeño, es decir, en la familia, por lo que su doctor comprobó que efectivamente todo viene del núcleo familiar.
“Aunque la sociedad tiene sus prejuicios, así como la iglesia tiene sus principios, es sabido que sin el sexo (relaciones sexuales) , uno no estaría en este mundo”, fueron algunas de las teorías de estos dos hombres del conocimiento.
Sin embargo, aparecieron en el escenario otras figuras y personalidades como Sor Juana Inés de la Cruz, quien al ser interpretada por Al Castillo, expresó sus palabras en forma de poesía, sin perder el discurso del diálogo con Freud. El encuentro despertó el interés de los asistentes.
Ante algunas carcajadas del público, los dos personajes llegaron a la conclusión que la teoría del origen del hombre surge en la familia. (NTX)
DARWIN CONTRA FREUD, EN TEATRO
Domingo 14 de agosto de 2011 El Universal
Con dos personajes claves de la historia, Charles Darwin y Sigmund Freud, quienes tratan de explicar sus particulares teorías sobre la vida, sin dejar de lado la sexualidad, anoche inició temporada la pieza teatral Grandes hombres vemos... Perversiones no sabemos, en el Teatro Coyoacán.
Bajo la dirección de Octavio Salazar, la obra es actuada por Ramón Sámano y Al Castillo, quienes ofrecen una divertida comedia que se sitúa en un cuarto de un hospital psiquiátrico, donde los personajes creen ser Darwin y Freud, por lo que enfrentan sus posturas sobre la vida y la sexualidad.
Una escenografía sencilla y bien cuidada, integrada por dos camas, ventanas simuladas y dos portafolios, fue el elemento de apoyo de los actores, quienes interpretaron a dos personalidades del intelecto universal, aunque salpicados de sentido del humor.
La historia aborda a un Freud que trata a su paciente, Darwin, a través de terapias, en las cuales el segundo le confiesa que la sexualidad la conoció desde que era pequeño, es decir, en la familia, por lo que su doctor comprobó que efectivamente todo viene del núcleo familiar.
“Aunque la sociedad tiene sus prejuicios, así como la iglesia tiene sus principios, es sabido que sin el sexo (relaciones sexuales) , uno no estaría en este mundo”, fueron algunas de las teorías de estos dos hombres del conocimiento.
Sin embargo, aparecieron en el escenario otras figuras y personalidades como Sor Juana Inés de la Cruz, quien al ser interpretada por Al Castillo, expresó sus palabras en forma de poesía, sin perder el discurso del diálogo con Freud. El encuentro despertó el interés de los asistentes.
Ante algunas carcajadas del público, los dos personajes llegaron a la conclusión que la teoría del origen del hombre surge en la familia. (NTX)
sábado, 13 de agosto de 2011
Grandes Hombres Vemos... La Jornada
http://www.jornada.unam.mx/2011/08/19/espectaculos/a09n2esp
La comedia se escenifica en el teatro Coyoacán, los viernes
En Grandes hombres vemos... Sigmund Freud sicoanaliza a Charles Darwin
ARTURO CRUZ BÁRCENAS
Periódico La Jornada
Viernes 19 de agosto de 2011, p. 9
“En la obra de teatro Grandes hombres vemos... perversiones no sabemos, escrita por Marcos Lifshitz, Sigmund Freud sicoanaliza a Charles Darwin y encuentra algunas cosas relativas a la madre del científico”, expresó en entrevista el actor Al Castillo, quien interpreta al autor de El origen de las especies.
Ramón Sámano personifica al autor de La interpretación de los sueños, en una pieza que se escenifica en el teatro Coyoacán.
Se trata, precisó, de una comedia sobre la historia individual y colectiva de la sexualidad, que hace comprensibles las teorías de Darwin y de Freud, mediante el desfile de personajes históricos y un tanto histéricos. No obstante, aclaró, no es una obra difícil o impenetrable, sino todo lo contrario, pues hay humor agudo, punzante, esquizofrénico. Darwin no es Darwin, sino un loco que se cree Darwin. Todo se desarrolla en un hospital siquiátrico y un médico, un policía que no soporta un delirio, como decía Antonin Artaud, es Freud.
Es drigida por Octavio Salazar-Villava, quien por segunda vez aborda un texto de Marcos Lifshitz, pues esta dupla ya realizó el mítico montaje de Frida, un canto a la vida, el musical sobre la vida de la pintora.
Al Castillo es originario del Distrito Federal; lleva 25 años de actor, sobre todo en la comedia. “Ya llevamos unos años en esto, pero seguimos aprendiendo. Esta nueva obra realmente es una confrontación ideológica entre Darwin y Freud. Yo soy Darwin, o creo que soy Darwin. Ramón Sámano hace que es Freud y me quiere sicoanalizar. No se trata de una obra pesada; de hecho yo le puse cienficómica, porque plantea las dos teorías de estos dos revolucionarios científicos.
El trato es humorístico, para que a la gente se le haga más digerible. Creemos que por medio del humor es más fácil comprender cualquier información. Es adecuada para adolescentes, preparatorianos, que quieren que les quede claro el sentido de las dos teorías. No obstante, si alguien quiere ir sólo a divertirse puede hacerlo.
Antes de esta obra, Al Castillo sólo había tenido contacto con las ideas de Freud, “a raíz de mi personaje ya me interesa Darwin. Como todo revolucionario en las ideas, fue un incomprendido. Los que van a la vanguardia son incomprendidos en su tiempo, y más con algo que va contra la religión. La ciencia elimina paradigmas y por eso Darwin es vigente, actual.
“Esta obra despierta el interés para leer más a Freud y a Darwin. El director planteó la obra de una manera extraordinariamente ágil. A Darwin le pesa mucho haber tenido un padre autoritario. Tenía un cariño especial por una hermana.
A su vez, Freud, el padre del sicoanálisis, tenía problemas muy severos. Viajó por primera vez en los 50 años, debido a ciertas fobias. Darwin, según el Freud de la obra, tenía temor a no ser aceptado y rechazado por la sociedad. Su madre murió cuando él tenía ocho años. El padre lo castró en ciertos aspectos.
Otros personajes que pasan son Sor Juana Inés de la Cruz y Albert Einstein.
Completa el cuadro la coreógrafa Klaudia Casillas, quien no sólo asiste el montaje, sino que apoya en escena como muda enfermera del doctor Freud.
La obra se escenifica en el teatro Coyoacán, ubicado en Héroes del 47 número 122, Coyoacán, los viernes, a las 20:30 horas.
La comedia se escenifica en el teatro Coyoacán, los viernes
En Grandes hombres vemos... Sigmund Freud sicoanaliza a Charles Darwin
ARTURO CRUZ BÁRCENAS
Periódico La Jornada
Viernes 19 de agosto de 2011, p. 9
“En la obra de teatro Grandes hombres vemos... perversiones no sabemos, escrita por Marcos Lifshitz, Sigmund Freud sicoanaliza a Charles Darwin y encuentra algunas cosas relativas a la madre del científico”, expresó en entrevista el actor Al Castillo, quien interpreta al autor de El origen de las especies.
Ramón Sámano personifica al autor de La interpretación de los sueños, en una pieza que se escenifica en el teatro Coyoacán.
Se trata, precisó, de una comedia sobre la historia individual y colectiva de la sexualidad, que hace comprensibles las teorías de Darwin y de Freud, mediante el desfile de personajes históricos y un tanto histéricos. No obstante, aclaró, no es una obra difícil o impenetrable, sino todo lo contrario, pues hay humor agudo, punzante, esquizofrénico. Darwin no es Darwin, sino un loco que se cree Darwin. Todo se desarrolla en un hospital siquiátrico y un médico, un policía que no soporta un delirio, como decía Antonin Artaud, es Freud.
Es drigida por Octavio Salazar-Villava, quien por segunda vez aborda un texto de Marcos Lifshitz, pues esta dupla ya realizó el mítico montaje de Frida, un canto a la vida, el musical sobre la vida de la pintora.
Al Castillo es originario del Distrito Federal; lleva 25 años de actor, sobre todo en la comedia. “Ya llevamos unos años en esto, pero seguimos aprendiendo. Esta nueva obra realmente es una confrontación ideológica entre Darwin y Freud. Yo soy Darwin, o creo que soy Darwin. Ramón Sámano hace que es Freud y me quiere sicoanalizar. No se trata de una obra pesada; de hecho yo le puse cienficómica, porque plantea las dos teorías de estos dos revolucionarios científicos.
El trato es humorístico, para que a la gente se le haga más digerible. Creemos que por medio del humor es más fácil comprender cualquier información. Es adecuada para adolescentes, preparatorianos, que quieren que les quede claro el sentido de las dos teorías. No obstante, si alguien quiere ir sólo a divertirse puede hacerlo.
Antes de esta obra, Al Castillo sólo había tenido contacto con las ideas de Freud, “a raíz de mi personaje ya me interesa Darwin. Como todo revolucionario en las ideas, fue un incomprendido. Los que van a la vanguardia son incomprendidos en su tiempo, y más con algo que va contra la religión. La ciencia elimina paradigmas y por eso Darwin es vigente, actual.
“Esta obra despierta el interés para leer más a Freud y a Darwin. El director planteó la obra de una manera extraordinariamente ágil. A Darwin le pesa mucho haber tenido un padre autoritario. Tenía un cariño especial por una hermana.
A su vez, Freud, el padre del sicoanálisis, tenía problemas muy severos. Viajó por primera vez en los 50 años, debido a ciertas fobias. Darwin, según el Freud de la obra, tenía temor a no ser aceptado y rechazado por la sociedad. Su madre murió cuando él tenía ocho años. El padre lo castró en ciertos aspectos.
Otros personajes que pasan son Sor Juana Inés de la Cruz y Albert Einstein.
Completa el cuadro la coreógrafa Klaudia Casillas, quien no sólo asiste el montaje, sino que apoya en escena como muda enfermera del doctor Freud.
La obra se escenifica en el teatro Coyoacán, ubicado en Héroes del 47 número 122, Coyoacán, los viernes, a las 20:30 horas.
viernes, 12 de agosto de 2011
Grandes Hombres Vemos... Milenio
http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/ac8a913bf6dbe44c07a6d185377bf4dc
Lunes, 22 de Agosto de 2011
Darwin y Freud tienen un mano a mano intelectual en el escenario
Cultura • 13 Agosto 2011 - 4:08pm — Notimex
Dio inicio la temporada “Grandes hombres vemos… perversiones no sabemos”, en el teatro Coyoacán
Foto: Notimex
Ramón Sámano y Al Castillo ofrecen una divertida comedia.
México • Con dos personajes claves de la historia, Charles Darwin y Sigmund Freud, quienes tratan de explicar sus particulares teorías sobre la vida, sin dejar de lado la sexualidad, anoche inició temporada la pieza teatral “Grandes hombres vemos… perversiones no sabemos”, en el teatro Coyoacán de esta ciudad.
Bajo la dirección de Octavio Salazar, la obra es actuada por Ramón Sámano y Al Castillo, quienes ofrecen una divertida comedia que se sitúa en un cuarto de un hospital psiquiátrico, donde los personajes creen ser Darwin y Freud, por lo que enfrentan sus posturas sobre la vida y la sexualidad.
Una escenografía sencilla y bien cuidada, integrada por dos camas, ventanas simuladas y dos portafolios, fue el elemento de apoyo de los actores, quienes interpretaron a dos personalidades del intelecto universal, aunque salpicados de sentido del humor.
La historia aborda a un Freud que trata a su paciente, Darwin, a través de terapias, en las cuales el segundo le confiesa que la sexualidad la conoció desde que era pequeño, es decir, en la familia, por lo que su doctor comprobó que efectivamente todo viene del núcleo familiar.
“Aunque la sociedad tiene sus prejuicios, así como la iglesia tiene sus principios, es sabido que sin el sexo (relaciones sexuales), uno no estaría en este mundo”, fueron algunas de las teorías de estos dos grandes hombres del conocimiento, que con frecuencia coincidían uno con el otro.
Sin embargo, aparecieron en el escenario otras figuras y personalidades como Sor Juana Inés de la Cruz, quien al ser interpretada por Al Castillo, expresó sus palabras en forma de poesía, sin perder el discurso del diálogo con Freud. El encuentro despertó el interés de los asistentes.
Ante algunas carcajadas del público, los dos personajes llegaron a la conclusión que la teoría del origen del hombre surge en la familia, según la puesta en escena que se presentará todos los viernes a partir de ayer, en el Teatro Coyoacán, bajo los auspicios de Nosotros Hacemos Teatro y con la producción de Intime Entertainment.
Lunes, 22 de Agosto de 2011
Darwin y Freud tienen un mano a mano intelectual en el escenario
Cultura • 13 Agosto 2011 - 4:08pm — Notimex
Dio inicio la temporada “Grandes hombres vemos… perversiones no sabemos”, en el teatro Coyoacán
Foto: Notimex
Ramón Sámano y Al Castillo ofrecen una divertida comedia.
México • Con dos personajes claves de la historia, Charles Darwin y Sigmund Freud, quienes tratan de explicar sus particulares teorías sobre la vida, sin dejar de lado la sexualidad, anoche inició temporada la pieza teatral “Grandes hombres vemos… perversiones no sabemos”, en el teatro Coyoacán de esta ciudad.
Bajo la dirección de Octavio Salazar, la obra es actuada por Ramón Sámano y Al Castillo, quienes ofrecen una divertida comedia que se sitúa en un cuarto de un hospital psiquiátrico, donde los personajes creen ser Darwin y Freud, por lo que enfrentan sus posturas sobre la vida y la sexualidad.
Una escenografía sencilla y bien cuidada, integrada por dos camas, ventanas simuladas y dos portafolios, fue el elemento de apoyo de los actores, quienes interpretaron a dos personalidades del intelecto universal, aunque salpicados de sentido del humor.
La historia aborda a un Freud que trata a su paciente, Darwin, a través de terapias, en las cuales el segundo le confiesa que la sexualidad la conoció desde que era pequeño, es decir, en la familia, por lo que su doctor comprobó que efectivamente todo viene del núcleo familiar.
“Aunque la sociedad tiene sus prejuicios, así como la iglesia tiene sus principios, es sabido que sin el sexo (relaciones sexuales), uno no estaría en este mundo”, fueron algunas de las teorías de estos dos grandes hombres del conocimiento, que con frecuencia coincidían uno con el otro.
Sin embargo, aparecieron en el escenario otras figuras y personalidades como Sor Juana Inés de la Cruz, quien al ser interpretada por Al Castillo, expresó sus palabras en forma de poesía, sin perder el discurso del diálogo con Freud. El encuentro despertó el interés de los asistentes.
Ante algunas carcajadas del público, los dos personajes llegaron a la conclusión que la teoría del origen del hombre surge en la familia, según la puesta en escena que se presentará todos los viernes a partir de ayer, en el Teatro Coyoacán, bajo los auspicios de Nosotros Hacemos Teatro y con la producción de Intime Entertainment.
jueves, 11 de agosto de 2011
Grandes Hombres Vemos... La CRONICA de Hoy
http://cronica.com.mx/nota.php?id_nota=598466
El psicoanálisis de Freud busca revelar el pasado de Darwin
María Teresa Adalid | Cultura
2011-08-14
Sigmund Freud y Charles Darwin fueron importantes personajes de la historia cuyas teorías controversiales revolucionaron el curso de la humanidad y hoy vemos que siguen generando conocimiento, reflexión y cuestionamiento”, señala Al Castillo que interpreta a Darwin en la obra Grandes hombres vemos... perversiones no sabemos del dramaturgo Marcos Lifshitz.
“En ambos personajes vemos la virtud de atreverse a romper con lo establecido a pesar de que en su momento, las teorías acerca de la evolución y el psicoanálisis fueron rechazadas”, añade.
Sobre este punto, señala que como una referencia a la locura y una estrategia por parte del director Octavio Salazar para mezclar la ciencia con elementos cómicos, la obra se sitúa en un nosocomio.
“La locura es subjetiva y te da la oportunidad de decir un texto en otro tipo de interpretación, eso le quita lo denso a la obra y enriquece el argumento. Por otra parte no es una obra que se monta a partir de crear situaciones chuscas para agradar a la gente”, precisa.
ARGUMENTO. De esta manera, el padre del psicoanálisis está recluido en un cuarto con Darwin y recurre a la hipnosis para revelar el pasado oculto del naturalista inglés. Por eso, lo enfrenta con la pérdida de su madre, el carácter estricto de su padre, la religión, las lecciones de materia médica con el Dr. Duncan y la sexualidad en su infancia.
“Bajamos del pedestal a las grandes figuras y los hacemos más humanos. Se les puede cuestionar, tienen dudas, coraje, dolor, risas, así el público se identifica fácilmente con las situaciones que se presentan”, comenta Ramón Sámano que da vida a Freud.
A pesar de no estar en la misma época, otros personajes como Sor Juana Inés de la Cruz, Albert Einstein, Galileo Galilei, Ludwig van Beethoven aparecen como evocaciones que sirven para contraponer y complementar el diálogo entre los amigos. “Lo más controversial es la sexualidad como base de sus teorías. Cada quien en su ramo lo asumen como parte de la naturaleza del ser vivo. Es justo ahí, cuando los seres humanos comenzamos a retorcer la sexualidad hasta convertirlo en tabú, esto genera discriminación religiosa y homofóbica. Los seres humanos no hemos sido capaces de entendernos y aceptarnos como sociedad, preferimos manipular y enmascarar una serie las cosas con tal de mantener una línea divisoria entre unos y otros”, coinciden los actores.
Respecto al papel que les toca desempeñar, Al Castillo resalta el talento de observación e interés por descubrir las especies de Darwin, además de su iniciativa en dejar una vida holgada por examinar especies en la selva durante años; por su parte, Ramón admira la tenacidad, experimentos e hipótesis de Freud.
Los actores comentan que a pesar de tantos inventos, teorías, filosofías y desarrollo, el género humano parece seguir sin entender su entorno. “Hemos tenido avances tecnológicos pero como seres humanos seguimos cometiendo muchos errores, entre guerras, no aprendemos de las vivencias que ha tenido la sociedad y humanidad a través de muchísimos milenios, nuestros problemas son cíclicos”.
Grandes hombres vemos… perversiones no sabemos se presenta los viernes a las 20:30 horas, en el Teatro Coyoacán, Héroes del 47 No. 122
El psicoanálisis de Freud busca revelar el pasado de Darwin
María Teresa Adalid | Cultura
2011-08-14
Sigmund Freud y Charles Darwin fueron importantes personajes de la historia cuyas teorías controversiales revolucionaron el curso de la humanidad y hoy vemos que siguen generando conocimiento, reflexión y cuestionamiento”, señala Al Castillo que interpreta a Darwin en la obra Grandes hombres vemos... perversiones no sabemos del dramaturgo Marcos Lifshitz.
“En ambos personajes vemos la virtud de atreverse a romper con lo establecido a pesar de que en su momento, las teorías acerca de la evolución y el psicoanálisis fueron rechazadas”, añade.
Sobre este punto, señala que como una referencia a la locura y una estrategia por parte del director Octavio Salazar para mezclar la ciencia con elementos cómicos, la obra se sitúa en un nosocomio.
“La locura es subjetiva y te da la oportunidad de decir un texto en otro tipo de interpretación, eso le quita lo denso a la obra y enriquece el argumento. Por otra parte no es una obra que se monta a partir de crear situaciones chuscas para agradar a la gente”, precisa.
ARGUMENTO. De esta manera, el padre del psicoanálisis está recluido en un cuarto con Darwin y recurre a la hipnosis para revelar el pasado oculto del naturalista inglés. Por eso, lo enfrenta con la pérdida de su madre, el carácter estricto de su padre, la religión, las lecciones de materia médica con el Dr. Duncan y la sexualidad en su infancia.
“Bajamos del pedestal a las grandes figuras y los hacemos más humanos. Se les puede cuestionar, tienen dudas, coraje, dolor, risas, así el público se identifica fácilmente con las situaciones que se presentan”, comenta Ramón Sámano que da vida a Freud.
A pesar de no estar en la misma época, otros personajes como Sor Juana Inés de la Cruz, Albert Einstein, Galileo Galilei, Ludwig van Beethoven aparecen como evocaciones que sirven para contraponer y complementar el diálogo entre los amigos. “Lo más controversial es la sexualidad como base de sus teorías. Cada quien en su ramo lo asumen como parte de la naturaleza del ser vivo. Es justo ahí, cuando los seres humanos comenzamos a retorcer la sexualidad hasta convertirlo en tabú, esto genera discriminación religiosa y homofóbica. Los seres humanos no hemos sido capaces de entendernos y aceptarnos como sociedad, preferimos manipular y enmascarar una serie las cosas con tal de mantener una línea divisoria entre unos y otros”, coinciden los actores.
Respecto al papel que les toca desempeñar, Al Castillo resalta el talento de observación e interés por descubrir las especies de Darwin, además de su iniciativa en dejar una vida holgada por examinar especies en la selva durante años; por su parte, Ramón admira la tenacidad, experimentos e hipótesis de Freud.
Los actores comentan que a pesar de tantos inventos, teorías, filosofías y desarrollo, el género humano parece seguir sin entender su entorno. “Hemos tenido avances tecnológicos pero como seres humanos seguimos cometiendo muchos errores, entre guerras, no aprendemos de las vivencias que ha tenido la sociedad y humanidad a través de muchísimos milenios, nuestros problemas son cíclicos”.
Grandes hombres vemos… perversiones no sabemos se presenta los viernes a las 20:30 horas, en el Teatro Coyoacán, Héroes del 47 No. 122
miércoles, 10 de agosto de 2011
martes, 9 de agosto de 2011
Grandes Hombres Vemos... La Razón
http://razon.com.mx/spip.php?article89532
Obra confronta a Darwin y Freud
Por: Faga Navarrete / fabiola.garibay.razon@gmail.com
Hombres vemos... perversiones no sabemos, puesta en escena protagonizada por Al Castillo y Ramón Sámano
La puesta en escena Hombres vemos... perversiones no sabemos, a cargo del director Octavio Salazar Villava, confronta las teorías de Charles Darwin y Sigmund Freud a través de dos personajes que se encuentran en un psiquiátrico; es una obra que invita a reflexionar sobre la sexualidad con fundamento en las teorías de los pensantes.
“El objetivo de este proyecto es difundir un poco las ideologías de Darwin y Freud. De una manera amena, que no sea aburrida o complicada, como la caricatura de un viejito en el diván y el hombre chango”, comentó en exclusiva para La Razón Octavio Salazar, director de la obra, la cual se estrenó el 12 de agosto con llenos en cada función.
El interés de Salazar en difundir este tema, sin duda, es la importancia universal de los individuos como revolucionarios de ideas y porque considera que en la actualidad se vive un proceso de autodestrucción como seres humanos, por lo que es interesante saber qué somos. “La raza humana es soberbia, nos hemos creído los reyes de la creación; es una plaga que tiene poco tiempo sobre la Tierra, pero que camina para generar un cataclismo en el planeta”, agregó el director.
En la obra, Freud dialoga sobre nuestras propias teorías y propuestas ante la evolución y el origen de las especies; a su vez, trata de entender estas dos. Plantea la situación de la mente del ser humano como un camino para entender por qué somos así y qué estamos haciendo aquí. Además, un personaje que se cree otra persona.
Darwin aborda sus conocimientos en la sexualidad humana, con una actitud esquizofrénica. Asimismo recrea personajes invitados, como el de la gorrita y Sor Juana Inés de la Cruz.
“Sigue vigente esta guerra entre cultos, Iglesia y ciencia. Los hombres hemos avanzado en tecnología pero no en espíritu o cerebro. Es interesante ver que dos personas ya habían predicho la autodestrucción del humano. Al principio fueron rechazados, luego generaciones se casaron con las teorías de los dos y las discuten, y después las vuelven a negar. Pero siguen vigentes para su oposición y para su afirmación en la psiquiatría y la ciencia”, finalizó Salazar.
Se reporta que hay una preventa considerable en las funciones que han ofrecido. El elenco lo conforman Al Castillo como Darwin, Ramón Sámano como Freud y Claudia Casillas como la enfermera muda.
Grandes hombres vemos... perversiones no sabemos
Cuándo: todos los viernes
Dónde: Teatro Coyoacán, Héroes del 47 #122, Coyoacán
Costo: 200 y $150 para estudiantes, maestros e Inaplen
Obra confronta a Darwin y Freud
Por: Faga Navarrete / fabiola.garibay.razon@gmail.com
Hombres vemos... perversiones no sabemos, puesta en escena protagonizada por Al Castillo y Ramón Sámano
La puesta en escena Hombres vemos... perversiones no sabemos, a cargo del director Octavio Salazar Villava, confronta las teorías de Charles Darwin y Sigmund Freud a través de dos personajes que se encuentran en un psiquiátrico; es una obra que invita a reflexionar sobre la sexualidad con fundamento en las teorías de los pensantes.
“El objetivo de este proyecto es difundir un poco las ideologías de Darwin y Freud. De una manera amena, que no sea aburrida o complicada, como la caricatura de un viejito en el diván y el hombre chango”, comentó en exclusiva para La Razón Octavio Salazar, director de la obra, la cual se estrenó el 12 de agosto con llenos en cada función.
El interés de Salazar en difundir este tema, sin duda, es la importancia universal de los individuos como revolucionarios de ideas y porque considera que en la actualidad se vive un proceso de autodestrucción como seres humanos, por lo que es interesante saber qué somos. “La raza humana es soberbia, nos hemos creído los reyes de la creación; es una plaga que tiene poco tiempo sobre la Tierra, pero que camina para generar un cataclismo en el planeta”, agregó el director.
En la obra, Freud dialoga sobre nuestras propias teorías y propuestas ante la evolución y el origen de las especies; a su vez, trata de entender estas dos. Plantea la situación de la mente del ser humano como un camino para entender por qué somos así y qué estamos haciendo aquí. Además, un personaje que se cree otra persona.
Darwin aborda sus conocimientos en la sexualidad humana, con una actitud esquizofrénica. Asimismo recrea personajes invitados, como el de la gorrita y Sor Juana Inés de la Cruz.
“Sigue vigente esta guerra entre cultos, Iglesia y ciencia. Los hombres hemos avanzado en tecnología pero no en espíritu o cerebro. Es interesante ver que dos personas ya habían predicho la autodestrucción del humano. Al principio fueron rechazados, luego generaciones se casaron con las teorías de los dos y las discuten, y después las vuelven a negar. Pero siguen vigentes para su oposición y para su afirmación en la psiquiatría y la ciencia”, finalizó Salazar.
Se reporta que hay una preventa considerable en las funciones que han ofrecido. El elenco lo conforman Al Castillo como Darwin, Ramón Sámano como Freud y Claudia Casillas como la enfermera muda.
Grandes hombres vemos... perversiones no sabemos
Cuándo: todos los viernes
Dónde: Teatro Coyoacán, Héroes del 47 #122, Coyoacán
Costo: 200 y $150 para estudiantes, maestros e Inaplen
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